El Agile marketing: El motor de empresas agiles y flexibles

Alejandro Carrano

Hoy conoceremos que es Agile Marketing y por que puede mejorar tu trabajo, las ventajas de poder implementar esta estrategia que aporta la flexibilidad que necesitamos dentro de los equipos de trabajo para responder de manera exitosa y rápida ante un entorno cambiante. La advertencia de este post es que para experimentar el Agile marketing, debemos estar dispuestos a hacer un cambio cultural empresarial, con el objetivo de optimizar tiempo y recursos.

La mejor manera de adaptar el marketing ágil y alcanzar los objetivos planteados, es establecer grupos pequeños que se enfoquen en planear, idear, y revisar las campañas a corto plazo.

Pero, primero vamos a interiorizarnos sobre qué es el agile marketing y avanzar en cuáles son las claves para implementarlo con éxito y obtener soluciones en tiempo real.

El agile marketing es una herramienta de trabajo que permite aplicar una metodología ágil para acelerar los procesos y tiempos de respuesta, permitiendo crear un ambiente más creativo con el equipo y un lazo más profundo con los clientes.

Este paso se requiere la conformación de un equipo de personas flexibles, talentosas, con el objetivo de llevar adelante estrategias marcadas que puedan dar una solución veloz y efectiva ante los cambios o las inesperadas situaciones.

La aplicación de esta metodología de trabajo rompe con todos los esquemas clásicos, porque no sigue un plan a largo plazo, si no que busca acortar los ciclos de trabajo elaborando procesos que irán evolucionando de manera constante y sin detenerse.

El punto de partida es primeramente conformar un equipo que se enfoque en acciones y priorice métricas, que las decisiones sean tomadas valorando el trabajo conjunto y tener siempre al cliente en el centro de cualquier acción.

En general, recomendamos iniciar con esta herramienta agile experimentando con un equipo pequeño y revisando los resultados de manera frecuente para adaptar la metodología a las necesidades inmediatas.

Los proyectos de mayor tamaño pueden dividirse en fases u “olas”, también llamadas “sprints”, que nos ayudan a definir ciclos para lograr ciertos resultados. Se recomienda que el período limitado no supere un mes.

Al comienzo del sprint se definen los objetivos del ciclo y las tareas de cada uno. Las reuniones son diarias y rápidas. Al final del período, se realiza una revisión para seguir las métricas logradas y analizar el éxito o cómo fortalecer las acciones.

Al aprender a trabajar de forma repetitiva, los organizadores están más preparados para entregar a sus clientes los servicios y productos que estos necesitan. Además, todo se realiza de forma más eficaz y rápida, permitiendo obtener resultados mejor alineados con las necesidades reales del cliente, permitiendo estrechar lazos con los actores que están involucrados en el proceso.

Esta herramienta aprovecha los cambios para convertirlos en ventajas competitivas creando empresas agiles permitiendo experimentar el marketing de otra manera. ¿Vos ya lo aplicaste?

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