5G una puerta al ambicioso mundo de las posibilidades

Por: Alejandro Carrano

La actualización permanente de la relación que los consumidores tenemos con la tecnología me impulsa a analizar en este post semanal el rol del 5G en esta era de conexión y consumo con experiencia inmersiva, 3D. En la entrega anterior nos interiorizamos sobre cómo se transformó la forma en que adquirimos y vivimos los bienes de consumo, ahora nos centralizamos en cómo está nueva generación de tecnología nos permitirá enlazarnos con nuestros aparatos.

Partamos de la base, ¿qué es el 5G?, la respuesta simple es que se trata una evolución en el uso de la tecnología, que permite la transmisión inalámbrica de datos, varias veces más robusta, rápida y estable que el 4G que se utiliza actualmente. Estamos ante una nueva generación de infinitas posibilidades.

Profundizando este argumento y volviéndolo más complejo, avanzamos en que su implementación no solamente mejoraría sensiblemente la conectividad actual, sino que abre la puerta a la masificación del Machine to Machine (clave para la automatización de la industria), la conexión a internet de las cosas (que conectará en red todos los aspectos de la vida doméstica, social y/o laboral) y la transmisión permanente e instantánea de datos.

Esta red sin dudas revolucionará la forma de comunicarnos, posibilitará que las personas e infinidad de objetos puedan conectarse en tiempo real. Avanzamos hacia una convivencia con el “internet de las cosas” (IOT) y en poco tiempo, tendrá un crecimiento exponencial en usos tales como: vehículos autónomos, dispositivos hogareños o industriales, intervenciones quirúrgicas teleasistidas, ciudades inteligentes, entre muchos otros.

Somos los protagonistas de la nueva generación 5G que será la más importante revolución tecnológica de nuestra era, modificando profundamente nuestra cotidianeidad, impactando de infinitas formas en nuestras vidas.

El 5G además de soportar una mayor cantidad de equipos conectados a la red, puede alcanzar velocidades de 20 mil megabits por segundo (mbps), es decir, que puede llegar a ser 200 veces más rápido que el servicio actual 4G.

Mientras que la desventaja es que en nuestra región estamos detrás en la carrera tecnológica, aún falta tiempo de maduración para que las compañías puedan proveer el paquete completo de equipamiento para desplegar tecnología en el territorio y lo consumidores comencemos a experimentar esta propuesta.

Este despliegue requiere de importantes inversiones para el desarrollo de servicios en la Argentina y los mismos no serán posibles sin reglas claras, seguridad jurídica y competencia.

Entendiendo la importancia de contar con conectividad en plena pandemia donde se requirió de este servicio al momento de trabajar, estudiar, hacer deporte, socializar, pagar cuentas, reservar pasaje para el transporte público o incluso tramitar el permiso único de circulación, es que hay que estar atentos en el avance de esta revolución que tendrá una fuerte puja por parte de las empresas que sean pioneras en ofrecerla y los Estados que creen las normativas adecuadas para un uso responsable y económicamente solvente.

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